El mantenimiento de estructuras metálicas debe realizarse de forma periódica para garantizar su integridad y protección frente a la corrosión.

Realizamos la eliminación de óxido y recubrimientos mediante chorro de arena, dejando la superficie metálica en grado de limpieza SA 2½, lista para la aplicación de cualquier tratamiento de imprimación o acabado.

El siguiente paso lógico es el granallado de los soportes y anclajes, asegurando una adherencia máxima. Con el chorreado de arena, logramos sanear por completo el metal, eliminando impurezas y contaminantes para prolongar su vida útil.
